
!Todos al tren! Suena la campana y los pasajeros se disponen a emprender una gran aventura. La emoción del momento impregna cada uno de los detalles de esta magnifica obra y el los rostros se adivina el gesto de aquellos que se saben protagonistas de un hecho histórico. Para nosotros, un viaje al pasado; para ellos, la máxima expresión del progreso de finales del siglo XIX y principios del XX. La Magnitud de esta espectacular escultura no resta protagonismo a cada una de las situaciones que se desarrollan en la estación. Vivencias cotidianas tratadas con extrema delicadeza y la debida fidelidad a un momento que marco la historia.
"La gran aventura del tren" es el proyecto más ambicioso de la historia de Lladró. Todo un reto para los artistas de La Ciudad de la Porcelana, que han dedicado varios años a desarrollar este alarde creativo y técnico que ahora ve la luz. Un total de 14 personajes conviven en un espacio de 135 cm. de longitud, ambientado en las ultimas décadas del siglo XIX. Con este monumental tren, Lladró ha querido rendir un cariñoso homenaje a la época dorada de las grandes locomotoras de vapor.
Señoritas ataviadas con vistosos trajes, luciendo hermosos tocados y sombrillas; elegantes señores de educadas maneras; la satisfacción del maquinista y la diligencia del ferroviario; mozos trasportando las pesadas maletas; niños con el habitual entusiasmo ante un acontecimiento especial e incluso una mascota correteando por el anden. Todo es movimiento y todo es vida momentos antes de partir. Con su estela de humo desafiando al cielo, las locomotoras de vapor se erigieron como símbolo de los nuevos tiempos. A partir de entonces, los raíles marcarían un camino sin retorno, el del progreso.
Los personajes de esta singular obra se comunican, hablan por si solos y despiertan en nosotros el deseo de adentrarnos en cada una de las escenas, de vivir ese instante irrepetible, de tomar el tren junto a ellos.
Y de repente nos parece oír el bullicio del anden. Ese lugar de encuentros y despedidas esta lleno de ilusiones compartidas, de anhelos y proyectos cargados de optimismo.
Esta monumental obra destaca por la minuciosidad con la que han sido tratados todos y cada uno de los detalles; desde el interior de los vagones, profusamente decorados, hasta los embellecimientos exteriores o la compleja maquinaria, con sus engranajes, remaches y manivelas de forja. Incluso el logo de Lladró aparece grabado sobre la caldera de la locomotora, a la manera en que los ingenieros del siglo XIX firmaban con orgullo su obra.
Como es norma en los estudios de Lladró, "La gran aventura del tren" nace de un laborioso proceso artístico. Desde los primeros esbozos hasta su cocción a altas temperaturas, cada paso ha sido realizado por manos expertas que trabajan bajo la mirada atenta de la familia Lladró. Una obra tan espectacular requiere la dedicación exclusiva de un equipo numeroso. Para su elaboración, se precisan mas de 300 moldes, de los que se extraen otros tantos fragmentos. Además, las grandes dimensiones de la escultura hacen necesaria su cocción en varias secciones. Debido a su complejidad, tan solo se pueden realizar un pequeño numero de piezas al año hasta completar los 750 ejemplares a los que esta limitada su edición. Estos son algunos datos que hacen de esta escultura un caso único dentro del catalogo de Lladró y también, seguramente, dentro de la historia de la porcelana.
01001888 La gran aventura del tren Serie limitada Elite de 750 piezas 43x 135 cm.