ALBORAYA
Municipio de la comarca del L`Horta Nord, limítrofe por el sur a la ciudad de Valencia, al norte con los de Meliana y Almàssera, al oeste con el término municipal de Tabernes Blanques y al este con el mar Mediterráneo; es un pueblo tradicional valenciano enclave de transición entre la ciudad y la huerta, y viceversa, de rico pasado histórico, presente acogedor y brillante y prospero futuro.
La agricultura y el comercio son unos de los sectores económicos
mas importantes del municipio. Tierra de regadío, sus
cosechas de verduras o
frutas son conocidas en todo el mundo, especialmente la Chufa principal producto
del que
se extrae la horchata,
popular bebida refrescante típica de esta tierra alrededor de la cual se ha desarrollado una
importante cultura social y empresarial, y el tabaco base de las famosas
“rabassetes.
La industria, desarrollada en tres polígonos, ocupa a un
importante sector de la
población, junto a los sectores industriales mas
comunes, alimentación, papel, mobiliario, plásticos, etc.
Se desarrollan
establecimientos artesanales de gran tradición como la fabricación de
guitarras, cerámica artesanal y bordados.
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Alboraya conserva el sabor típico de los pueblos, con la particularidad de
presentar además un frente costero de casi cuatro kilómetros de longitud, con
dos núcleos residenciales separados por la desembocadura del barranco del
Carraixet, Saplaya y Patacona, el primero tiene un puerto deportivo que ofrece la
posibilidad de tener un amarre en la misma puerta de casa, en un complejo
residencial y de paseo caracterizado por los cálidos ocres y sienas, los
azuletes y los rosas desvaídos utilizados tradicionalmente en la pintura de las
viviendas.
La participación ciudadana es especialmente relevante en la vida social y cultural del municipio a través de las diferentes asociaciones que agrupan los intereses mas dispares y creativos de sus ciudadanos, facilitando un sinfín de posibilidades, en los ámbitos de la música cultura y ocio disfrutamos de La Sociedad Musical, El Ateneo Alborayense, La Cooperativa San Cristóbal y El C.C.C. El Hogar; de las fiestas y tradiciones, Casals fallers, Cofradías de Semana Santa, Dimonis de l`Avern, Moros y Cristians; Peña Taurina l`Aficio, Peña Ciclista; de la mujer, Amas de casa Tyrius, Rosella, Dones Actives; de la juventud, Scouts y Juniors; de los deportes, clubs esportius; asociaciones de comerciantes, Jubilados, etc... El teatro Agrícola y la Terraza Lumiere (Cine de Verano), son junto a los locales recreativos y hosteleros, una interesante oferta para todo tipo de visitantes a las tradiciones festivo culturales y a las competiciones deportivas que se celebran durante todo el año.
De su patrimonio monumental destacaremos la iglesia parroquial de la Asunción de Nuestra Señora (s. XVIII) de estilo barroco y origen medieval. La fachada es de mampostería, con la torre a la derecha. En el interior encontramos tres naves con capillas laterales, la nave central presenta bóveda de medio cañón.
El calendario festivo
alborayense es uno de los mas completos de la comarca de H´Horta Nord. Con la
entrada del nuevo año, la cabalgata de Reyes Magos de Oriente inicia un currículo
que tiene múltiples celebraciones primaverales tan interesantes como carnavales, fallas y
los desfiles procesionales de la Semana Santa, tan conocidos y admirados por
toda la comarca como son la Procesión de las Palmas del domingo de Ramos, el Vía
Crucis de la Huerta, las procesiones de jueves y viernes Santo y el Santo
Encuentro del domingo de Resurrección. Las calles,
barrios y ermitas aportan sus especiales celebraciones festivas dedicadas a sus
particulares devociones, destacando entre ellas la “Passa de Sant Cristofol”
el primer domingo de mayo, y la romería
el lunes de Pentecostés a la ermita del "Miracle dels Peixets"
.
Con la primavera, disfrutamos del entrañable “Combregar d´Impedits”el lunes siguiente de Pascua de Resurrección, día que también festejamos a San Vicente Ferrer, las Hogueras de San Juan inician el ciclo festivo del verano y preparan el camino hacia las Fiestas Mayores de Alboraya, que tiene lugar alrededor del 10 de julio, en honor del patrón San Cristóbal y del Corpus Christi esta ultima organizada por las cofradías eucarísticas en conmemoración del Milagro de los Peces. Estas fiestas estivales son el resultado de la concentración de varias fiestas locales en una semana lúdico festiva, donde los actos religiosos procesiones del Corpus, San Roque, (con la bendición del royo y el cirio), Virgen de la Asunción, San Cristóbal, (bendición de coches), fiesta a San Isidro Labrador (con bendición de animales), conviven con actos civiles como el día dedicado a los mayores con misa y merienda, conciertos, ferias de atracciones, competiciones deportivas tradicional “Trofeu de Galotxa”, “vaquetes” i “bou embolat”; día de la horchata, desfiles de moros y cristianos, exposiciones, actividades culturales y tradiciones populares.
Las festejos de Port Saplaya a la Virgen del Carmen y la devoción al Cristo de la Providencia el 6 de agosto cierra el ciclo veraniego. Las fiestas del otoño, como las del complejo de la Patacona, quintos a San Miguel, Santa Cecilia, La Milagrosa entre otras, reabren el calendario festivo, que como todos los años, llega a su fin con la semana navideña y el cambio de año.
El pueblo de Alboraya, como ya he apuntado es rico en patrimonio cultural, junto a sus fiestas y tradiciones, el termino municipal es propicio en edificios religiosos, cuenta con otras ermitas como la del Santísimo Cristo de las Almas, en la masía de Vilanova; la ermita de la Virgen del Pilar, abandonada; la ermita del Sagrado Corazón de Jesús,(Retoret), en la masía del Rector; la ermita de la Masía del Soc, de la que sólo quedan restos en la nombrada masía; la ermita de Santa Bárbara, (recientemente restaurada), en el barrio del mismo nombre; la ermita de la Mare de Déu dels Dolors; y por ultimo las dos que ya nombre anteriormente, la ermita de San Cristóbal próxima al polígono industrial, y en la desembocadura del barranco de Carraixet la ermita del Milagro de los peces, de estilo neogótico, muestra fachada dividida en tres cuerpos, con ventanales ojivales y tejado a dos aguas, en el lado derecho se puede observar un panel cerámico con la alusión al milagro ocurrido en el año 1348 en éste mismo lugar.
Todas
ellas custodian un importante patrimonio histórico artístico,
rico en esculturas, pinturas, retablos, cerámicas. La arquitectura civil de
Alboraya esta
representada por las modernistas casas urbanas de finales de siglo XIX y
principios del siglo XX, así como las alquerías moriscas y casas de huerta,
testimonio de un remoto pasado, salpicado de pequeños retablos cerámicos de
origen devocional. Cabría
destacar la alquería del magistre, el llamado "Puente del Moro" de 5 metros de ancho por 8 de
largo, que salvaba la acequia de Vera, y que en la actualidad se puede
contemplar en los jardines del paseo de Aragón. Además destacare un monumento
mas reciente dedicado a la Huerta, realizado por el artista local Enrique Mestre, situado en la
plaza de Tomás y Valiente.
La tradición culinaria alborayense participa de la rica y variada gastronomía de la Huerta de Valencia, junto a la típica paella aporta sus autóctonas especialidades como son “l´arros amg fesols i naps! ( arroz con alubias, nabo, patata y carne de ternera, cerdo y morcillas de cebolla), arroz con acelgas, arroz al horno con bacalao ajos secos y tomate, la paella de hígado de toro, caracoles picantes “avellanencs” y la famosa titania (tomate con pimiento y tollina), también destacan postres y dulces como tortas cristinas y escudellades, corona y la famosa horchata de chufa acompañada de fartons; por cierto, cuando paséis por Alboraya no dejéis de saborear este famoso refresco en cualquiera de las muchas horchaterías que tenemos en nuestro municipio.
Los parques urbanos son para el visitante fuente de relax, desde donde se pueden admirar los diferentes monumentos urbanos, que ornan artísticamente el perfil del pueblo y sus barrios marítimos. Un paseo por la huerta ofrece la oportunidad de abrir nuevos surcos en el horizonte cultural e impregnarse de una cultura milenaria, casi en peligro de extinción.
Bastara coger cualquier camino o sendero que rodea el núcleo urbano para poder apreciar las bondades paisajísticas de su ecosistema y disfrutar de sus espléndidos entornos agrícolas, debemos realizar alguna que otra parada entre los campos de cultivos, prestando especial atención a los sembrados de chufas, que son la base de partida como ya he dicho anteriormente de la refrescante y agradable horchata que bebemos cada verano, mejor dicho, todo el año en Alboraya y sus alrededores.
Fotos de Alboraya gentilmente cedidas por: José Miguel Martí, Webmaster de Albor@y@ on-line